Preguntas/Respuestas

    ¿Que es el espiritismo?. Es la ciencia que trata de la naturaleza, origen y destino de los espíritus y de sus relaciones con el mundo corporal.

    ¿Que es el espíritu o alma?. Es la parte inmortal del ser humano.

    ¿Que es la reencarnación?. Es el proceso, mediante el cual el espíritu, que ha vivido en un cuerpo humano pasa, tras la muerte de éste y después de un periodo intermedio, en el mundo espiritual, a nacer de nuevo en otro cuerpo humano, hecho que se repite de un modo cíclico.

    ¿Te estás inventando todo esto?. A los que no conocen o no creen en esta obra les digo que no, ¿porqué debería hacerlo?, mi deseo es, simplemente, que las personas puedan, por fin, abrir los ojos a una realidad que existe, que es palpable y que cada vez está más al alcance de todos.

    ¿Quien es Dios o que es Dios?. Es muy difícil contestar a esta pregunta, no hay lenguaje material para ello, intentaré adaptarme a vuestro lenguaje y diré que es el conjunto de todo lo que nos rodea, el universo entero, todos los sistemas solares, con sus respectivos planetas que componen dicho universo, el amor, la pureza, la luz, la energía y la verdad. Es la perfección absoluta, diré que es el Todo.

    Según Allan Kardec, en el "libro de los espíritus", basado en sus estudios y en las  enseñanzas de los propios espíritus sobre esta pregunta, nos dice:
    " ¿Quién es Dios?. Dios es la inteligencia suprema, causa primera de todas las cosas.
     ¿Que´debe entenderse por lo infinito?. Lo que no tiene principio ni fin; lo desconocido, porque todo lo desconocido es infinito.
    ¿Podría decirse que Dios es lo infinito?. Definición incompleta. Pobreza del lenguaje de los hombres que no basta a definir las cosas superiores a su inteligencia. Dios es infinito en sus perfecciones; pero lo infinito es una abstracción. Decir que Dios es lo infinito equivale a tomar el atributo por la misma cosa y definir una que no es conocida por otra que no lo es bastante.
   ¿Dónde puede encontrarse la prueba de la existencia de Dios?. En un axioma que aplicáis a vuestras ciencias; no hay efecto sin causa. Buscad la causa de todo lo que no es obra del hombre y vuestra razón os contestará. Para creer en Dios, basta pasear la vista por las obras de la Creación. El Universo existe; luego tiene una causa. Dudar de la existencia de Dios, equivaldría a negar que todo efecto procede de una causa.
    ¿Qué consecuencia puede sacarse del sentimiento intuitivo que de la existencia de Dios tienen todos los hombres?. Que Dios existe; porque ¿de dónde provendría ese sentimiento si no estuviese basado en algo?. También esto es una consecuencia, del principio de que no hay efecto sin causa.
    El sentimiento íntimo que de la existencia de Dios tenemos ¿no sería resultado de la educación y producto de ideas adquiridas?. Si fuese así, ¿como tendrían el mismo sentimiento los salvajes?. Si  sólo fuese producto de la educación el sentimiento de la existencia de un ser supremo, no sería universal y como las nociones de la ciencia, existiría únicamente en los que hubiesen recibido semejante instrucción.
   ¿Puede encontrarse la causa primera de la formación de las cosas en las propiedades íntimas de la materia?. Pero ¿cuál sería entonces la causa de esas propiedades? Siempre es precisa una causa primera. Atribuir la formación primera de las cosas a las propiedades íntimas de la materia, equivaldría a tomar el efecto por la causa, pues esas mismas propiedades son un efecto que debe provenir de una causa.
    ¿Qué debe pensarse de la opinión que atribuye la formación primera a una combinación fortuita de la materia, esto es, al acaso?. !Otro absurdo! ¿Qué hombre de sano juicio puede considerar el acaso como un ser inteligente? Y además, ¿qué es el acaso? Nada. La armonía que regula las partes del Universo, revela combinaciones y miras determinadas y por lo mismo, un poder inteligente. Atribuir la formación primera al acaso es un contrasentido; porque el acaso es ciego y no puede producir los efectos de la inteligencia. Un acaso inteligente no sería ya el acaso.
    ¿En qué se conoce que la causa primera es una inteligencia suprema y superior a las demás inteligencias?. Tenéis un refrán que dice: Por la obra se conoce el artífice. Pues bien, examinad la obra y buscad el artífice. El orgulloso es el que engendra la incredulidad. El hombre orgulloso no admite nada superior a sí mismo y por esto se llama "esprit fort". !Pobre ser, a quien pudiera anonadar un soplo de Dios!. Se juzga de la potencia de una inteligencia por sus obras y no pudiendo ningún ser humano crear lo que la Naturaleza produce, la causa primera ha de ser una inteligencia superior a la humana. Cualesquiera que sean los prodigios hechos por la humana inteligencia, tiene una causa esta misma inteligencia y cuanto más grande sea lo que ella haga, tanto mayor ha de ser su causa primera. Esta inteligencia es la causa primera de todas las cosas, cualquiera que sea el nombre con que la haya designado el hombre.
    ¿Puede el hombre comprender la naturaleza íntima de Dios?. No y éste es uno de los sentidos que le faltan aún.
    ¿Será dado al hombre algún día comprender el misterio de la Divinidad?. Cuando su espíritu no esté ya ofuscado por la materia y cuando, por medio de la perfección, se haya aproximado a ella, la verá y la comprenderá. La inferioridad de las facultades del hombre no le permite comprender la naturaleza íntima de Dios. En la infancia de la humanidad, lo confunde a menudo el hombre con la criatura, cuyas imperfecciones le atribuye; pero a medida que en él se desarrolla el sentido moral, su pensamiento penetra mejor el fondo de las cosas y se forma de ellas una idea más exacta y más conforme con la sana razón, aunque incompleta siempre.
    Ya que no podemos comprender la naturaleza íntima de Dios, ¿podremos tener idea de algunas de sus perfecciones?. De alguna sí y el hombre las comprende mejor a medida que se sobrepone a la materia, porque las entrevé con el pensamiento.
    Cuando decimos que Dios es eterno, infinito, inmutable, inmaterial, único, omnipotente, soberanamente justo y bueno, ¿tenemos idea perfecta de sus atributos?. Desde vuestro punto de vista, sí; porque creéis abarcarlo todo, pero sabed que hay cosas superiores a la inteligencia del hombre más inteligente y para las cuales carece de expresiones vuestro lenguaje, limitado a vuestras ideas y sensaciones. La razón os dice, en efecto, que Dios debe tener esas perfecciones en grado supremo; porque si careciese de una sola de ellas o si no las poseyese en grado infinito, no sería superior a todo, ni Dios, por lo tanto. Para ser superior a todas las cosas, Dios no ha de experimentar vicisitud alguna, ni tener ninguna de las imperfecciones que puede concebir la imaginación. Dios es "eterno", porque si hubiese tenido principio, hubiera salido de la nada o hubiese sido creado por un ser anterior. Así es como, de grado en grado, nos remontamos al infinito y a la eternidad. Es "inmutable", porque si estuviese sujeto a cambios, ninguna estabilidad tendrían las leyes que rigen el Universo. Es "inmaterial", es decir, que su naturaleza difiere de lo que llamamos materia; pues de otro modo no sería inmutable, porque estaría sujeto a las transformaciones de la materia. Es "único", porque, si hubiese muchos dioses, no habría ni unidad de miras, ni unidad de poder en el gobierno del Universo. Es "omnipotente", porque es único. Si no tuviese el poder soberano, habría algo más poderoso que él o tan poderoso como él; no habría hecho todas las cosas y las que no hubiese hecho, serían obra de otro Dios. Es "soberanamente justo y bueno". La sabiduría providencial de las leyes divinas se revela así en las más pequeñas, como en las más grandes cosas y esa sabiduría no nos permite dudar ni de su justicia ni de su bondad.
    ¿Dios es un ser distinto o bien según  opinión de algunos, es el resultante de todas las fuerzas y de todas las inteligencias del Universo reunidas?. Si así fuese, Dios no existiría; porque sería efecto y no causa y no puede ser a la vez la una y el otro.
    Dios existe, no podéis dudarlo y esto es lo esencial. Creedme, no paséis más allá; no os extraviéis en un laberinto del que no podríais salir. Esto no os haría mejores, sino quizás un poco más orgullosos, porque creeríais saber mucho no sabiendo nada en realidad. Dejad, pues, a un lado todos esos sistemas, porque demasiadas cosas tenéis que más directamente os incumben, empezando por vosotros mismos. Estudiad vuestras propias imperfecciones, a fin de emanciparos de ellas y más útil os será que querer penetrar lo impenetrable".