Mediumnidad

    Médium es la persona que puede servir de intermediaria entre los espíritus y los hombres.
    La mediumnidad es una facultad que todas las personas traemos al nacer, aunque no quiere decir que todas lleguen a desarrollarla, porque influyen las experiencias acumuladas en las sucesivas reencarnaciones.
    Si observamos el comportamiento de los bebes veremos que, cuando duermen hacen gestos, a veces sonríen o como si fueran a llorar. A medida que van creciendo se va marcando la facultad, muchos niños tienen un amigo imaginario, otros tienen experiencias durmiendo o despiertos, pero sucede que cuando los mayores que están a su alrededor no creen o no conocen lo que significa el mundo espiritual, no pueden ayudarles a desarrollar la facultad y esos niños van creciendo sin aprender a utilizarla.
    Hay que tener en cuenta que no se deben precipitar los acontecimientos y antes de iniciar a un niño deben prepararse los mayores.
    Profundizar y conocer el mundo espiritual es muy complejo, porque los mismos espíritus, que se comunican, a veces, no pueden darnos todas las explicaciones que pedimos y entonces solo nos queda lo que sentimos en nuestro interior.
    A continuación transcribo del Libro de los médiums de Allan Kardec algunos de los inconvenientes que pueden presentarse en el desarrollo de la facultad mediúmnica, en los niños:
    "¿Hay inconveniente en desarrollar la mediumnidad en los niños?. Ciertamente y sostengo que es muy peligroso; porque estas organizaciones tiernas y delicadas se conmoverían demasiado y su joven imaginación se sobreexcitaría; por lo mismo, los padres discretos les alejarán de estas ideas o al menos no les hablarán sino desde el punto de vista de las consecuencias morales.
    ¿Sin embargo, en los niños que son médiums naturalmente, ya sea para los efectos físicos, ya para la escritura y las visiones, tiene esto el mismo inconveniente?. No; cuando la facultad es expontánea en un niño, es que está en su naturaleza y que su constitución se presta a ella; eso no es lo mismo que cuando es provocado y sobreexcitado. Observad que el niño que tiene visiones, se impresiona generalmente poco por ellas; le parece una cosa muy natural, en la cual no se fija sino débilmente y a menudo olvida; más tarde el hecho se le representa en la memoria y se lo explica fácilmente si conoce el espiritismo.
    ¿Cuál es la edad en la cual se puede sin inconveniente ocuparse de la mediumnidad?. No hay edad precisa, eso depende enteramente del desarrollo físico y aun más del moral; hay niños de doce años que se afectarán menos que ciertas personas adultas. Hablo de la mediumnidad en general, pero la que se aplica a los efectos físicos, fatiga más corporalmente; la escritura tiene otro inconveniente que se refiere a la inexperiencia del niño, en el caso de que quisiera ocuparse a solas y hacer de ello un juego.
    La práctica del espiritismo, pide mucho tacto para librarse de las astucias de los espíritus mentirosos; si los hombres son sus juguetes, la infancia y la juventud están aun más expuestos por razón de su inexperiencia. Se sabe, además, que el recogimiento es una condición sin la cual no se pueden tener relaciones con los espíritus formales; las evocaciones hechas con aturdimiento y a manera de diversión, son una verdadera profanación que abre fácil acceso a los espíritus burlones o malévolos; como no se puede esperar de un niño la gravedad necesaria para un acto semejante, sería de temer que no hiciese de esto un juego, si se entregaba a sí mismo. Aun en las condiciones más favorables, es de desear que un niño dotado de la facultad medianímica, no la ejerza sino a la vista de personas experimentadas que le enseñarán con su ejemplo el respeto que se debe a las almas de aquellos que han vivido. Se ve, según eso, que la cuestión de la edad, está subordinada a las circunstancias tanto del temperamento, como del carácter. Sin embargo, lo que resalta claramente de las respuestas arriba hechas, es que no se debe excitar el desenvolvimiento de esta facultad, en los niños, cuando no es espontánea y que en todos los casos es preciso usar de ésta con grande circunspección; que no se debe tampoco excitarla ni alentarla entre las personas débiles. Es necesario desviar de esto, por todos los medios posibles, a las que hubiesen dado los menores síntomas de excentricidad en las ideas o debilidad en las facultades mentales, porque hay en ellas predisposición evidente a la locura. Las ideas espiritistas no tienen, bajo este aspecto, una influencia mayor, pero viniendo a declararse la locura, tomaría el carácter de la preocupación dominante, como tomaría un carácter religioso si la persona se daba con exceso a las prácticas de devoción y se haría de esto responsable al espiritismo. Lo que mejor puede hacerse con  cualquier individuo que muestre una tendencia a la idea fija, es el dirigir sus preocupaciones por otra parte, a fin de procurar el descanso a los órganos debilitados..."
    COMENTARIO.- Hay que tener en cuenta que desde que Allan Kardec empezó a estudiar e investigar el mundo espiritual y mostrarnos las enseñanzas de los espíritus (1854 a 1856) ha transcurrido mucho tiempo y así como el mundo material ha evolucionado, desde entonces, el mundo espiritual también lo ha hecho y las comunicaciones que ahora recibimos, a través de los médiums que estamos reencarnados, son más directas, porque los espíritus ya no necesitan contestar a las preguntas, a través de las mesas parlantes,  por medio de golpes, ni por escritos, a través de tablillas o cestitas, en las que se colocaba un lápiz, sino directamente, a través de los médiums parlantes. Estos médiums, en anteriores reencarnaciones, seguramente utilizaban su facultad de la forma que hemos dicho, pero hoy, con su evolución, son capaces de contactar con el mundo espiritual y ejercer de intermediarios para que los espíritus puedan comunicarse con nosotros y enseñarnos que estamos aquí, en el mundo material, porque nos lo hemos propuesto, cada uno de nosotros, para cumplir con  el trabajo que cada cual eligió y que cuando esto acabe volveremos al mundo espiritual y así sucesivamente hasta que consigamos la evolución necesaria para no volver a este mundo material.
    He creido necesario aclarar este punto porque al transcribir algunas de las enseñanzas de Allan Kardec encontraremos, según he explicado anteriormente, que sus estudios están basados en una época en la que los médiums que se comunicaban con los espíritus lo hacían a través de las mesas giratorias y de la escritura, podéis imaginar el tiempo que se tardaba en dar una comunicación, por tanto, que trabajo tan arduo tuvieron para darnos a conocer su obra y enseñarnos que la verdadera esencia del mundo espiritual es el amor hacia nuestros semejantes, el progreso del espíritu en el mundo material y la ayuda a los hermanos, cuando dejan la materia, para guiarles al mundo espiritual, esa es la facultad que yo he traído en esta reencarnación, como médium.
    Según el libro de los médiums de Allan Kardec: "... Toda persona que siente en cualquier grado la influencia de los espíritus, es por esto mismo médium. Esta facultad es inherente al hombre y por consecuencia no es privilegio exclusivo; así es que hay pocos entre los que no se encuentren algunos rudimentos. Se puede, pues, decir que casi todos son  médiumns. Sin embargo, en el uso, esta calificación sólo se aplica a aquellos cuya facultad medianímica está claramente caracterizada y se conoce por los efectos patentes de cierta intensidad, lo que depende de una organización más o menos sensitiva. También debemos notar que esta facultad no se revela en todos de la misma manera; los mediumns tienen generalmente una aptitud especial para tal o cual orden de fenómenos y en esto consiste que se hagan tantas variedades, como hay clases de manifestaciones. Las principales son: Los mediumns de efectos físicos, los mediumns sensitivos o impresionables, auditivos, parlantes, videntes, sonámbulos, curanderos, pneumatógrafos, escribientes o psicógrafos.